jueves, 17 de julio de 2014

Prólogo

Ok. Tu eres mi nuevo diario de vida. Tuve uno antes que tu, y otro antes de ese, pero no vale, porque lo tuve de muy niña y solo garabatee un par de cosas y me entretuve llenándolo de rayas sin sentido. En fin, me perdí. Tu, mi estimado nuevo diario de vida, eres mi tercer confidente. Espero contar solo cosas bellas. Las malas las dejé todas para el anterior. Aunque no todo lo malo sucedió en ese anterior. Verás... mm... me parece que tendré que hacer un breve, breve, breve resumen de mi existencia para que entiendas de qué demonios hablo.
Tengo un padre y una madre que desearía en ocasiones no haber tenido. Ok. Retiro esto último, más que nada pensando en que mi padre podría leer eso y se sentiría mucho. Otra vez me perdí. Mi Madre dice que la razón por la cual yo salí así, así como soy, es culpa de mi padre. Él se fumó un pitillo, alías un “cuete”, minutos antes de mi procreación. Entonces la teoría de mi madre sobre mi forma de ser y mi personalidad, es culpa de ese “cuete”. Cosas medias trastornadas de mi madre.
Tuve una niñez... aaa.... no, no me quiero ir tan atrás. Creo que mi vida entretenida comenzó en abril. En ese mes conocí a Arturo Mollins (añadir suspiros varios, por favor) y me re-encontré con un ex, Jeremy Vega (añadir malas palabras porque es un bastardo hijo de puta).
Jeremy (alías el bastardo) fue mi jefe hace dos años. Y mantuve una relación “amorosa” con él. El muy hijo de P... cuando al fin me convenció para que nuestra relación pasará al siguiente nivel, o sea, el nivel sexual, me reveló que se iba a estudiar a Argentina, porque su “polola” se iba becada a estudiar para allá también. (A) yo no sabía que tenía polola. (B) Yo no sabía que ese día sería el último día que lo vería. Fue asquerosamente horrible para mí. Sobre todo considerando, que creí amarlo e idioteces múltiples mías... en fin, yo creí que él me amaba.
Después de dos años, volvería a mi lugar de trabajo. Esta vez con mejor puesto y siendo mi puto jefe. Qué rota me pongo cuando se trata de hablar de este tema. En serio que me enerba el asunto... en fin.
El loco volvió. Me engatuzó y a corto andar... caí. Brutalidades cúbicas de mi mente y de mi corazón.
Por otra vía. Cuando cumplí los 33 años, decidí buscar departamento para irme a vivir sola. Independizarme. Encontré un departamento maravilloso, en un lugar espléndido. Pero ¡oh! Destino gracioso, resultó ser que me timaron. ¿cómo? De la forma más bizarra del mundo: El nuevo dueño de la empresa en la cual trabajaba también había comprado este mismo departamento. Bueno... eemm... a decir verdad, el timo no estuvo del todo mal.
Yo trabajaba en Ferreterías Meneghello, empresa que Arturo Mollins compró. Él es el nuevo dueño. Yo ya no trabajo ahí. Renuncié cuando descubrí que Arturo se había acostado conmigo para quitarme el departamento y la librería de mi padre, para construir un centro comercial, que ya no se construyó porque Arturo me terminó devolviendo todo. Demonios... que complejo todo. Siempre me pregunto ¿yo viví realmente todo eso?
Como sean las cosas. Arturo y yo compramos el mismo departamento y cual de los dos más porfiados, ninguno quiso salir de él y decidimos vivir juntos. A esta altura, yo estaba en estúpidos coqueteos con Jeremy. Al tiempo de vivir juntos con Arturo, me enteré que su inmobiliaria estaba intentando desalojar a mi padre, que tiene una exquisita librería, de la cual ahora yo soy la dueña... hum... si... lo cual me recuerda que tengo que poner un aviso en el diario para reclutar a un vendedor que me ayude. Como que la venta no es lo mío, así que decidí contratar a alguien, yo vería caja solamente... aunque, había pensado en buscar trabajo en otro lado... esto no lo sabe Arturo... en fin... en un rato más pondré el aviso.
Sigo con la historia, ¿en qué me quedé? A sí, el destino es ridículamente extraño en ocasiones. En ociosas ocasiones pienso, que si ese mismo destino no me hubiese encasillado de la manera que lo hizo, jamás habría visto a Arturo. Aunque suene de tirarse los pelos, ya que es imposible, realmente imposible no ver a Arturo Mollins. En serio que es imposible... en serio...
Cuando Jeremy volvió a mi vida, asumo, me embobé y creo que lo hice porque no creí tener más alternativas. Arturo solo cobró importancia en mi existencia cuando el bastardo me reveló que yo había estado siendo su amante por una semana, ya que se había casado por el civil y el último día que nos encamamos me contó que yo era su despedida de soltero, ya que se casaba por la iglesia al día siguiente. Fue fatal ese momento. Creo que jamás me había sentido más humillada. No sé... sentirse amante, saberse una puta, que te metes en medio de una relación, es para que le den a una arcadas. A mi no me gustaría que nadie se metiera en medio de mi ardiente, XXX y fantástica relación con Arturo.
El día que Jeremy me dijo todo eso, fue Arturo el que vio mi descomposición. Quería morir de vergüenza. En un arrebato, me desahogué y le conté de un tirón toda esa amarga historia que más bien debió haber quedado en mi fuero interno. En ese momento, recuerdo, que mi compañero-enemigo de departamento fue lo más maravilloso que me pudo haber pasado. Me entendió, me retó un poco, pero supo ser un gran confidente en ese momento que tanto necesitaba un amigo.
Después de ese suceso, Arturo se me declaró. Yo le gustaba. A mi también me gustaba, sentía cosas especialmente exquisitas y nuevas por él. Aunque solo las descubrí en profundidad, cuando nos tuvimos que separar. Antes de la separación me invitó a su súper mega fiesta de cumpleaños. A esa altura yo ya sabía de sus sentimientos y en su propia casa me entregué con una vergonzosa facilidad que aún hoy me sorprende. Arturo me hizo el amor de la forma que jamás lo podría haberlo hecho Jeremy. Me carga compararlos, porque Arturo es un Dios y Jeremy una bosta mal oliente e infecciosa que deberían aniquilarla. Pero no lo odio ¿eh?... solo lo detesto... ojalá se le pudriera lentamente el pene... mm... pero nada más...
Estando en la casa de Arturo, me enteré del pre-infarto de mi padre. Le sucedió eso, porque le llegó la carta de desalojo. Por lo de la librería. Yo me fui en contra de Arturo de inmediato. O sea... cómo no hacerlo. Había vivido los días más hermosos de mi vida y solo podía pensar, después de lo vivido con Jeremy, que él también estaba jugando conmigo para quitarme algo. En este caso, yo creí que había sido capaz de decirme todas esas cosas lindas, solo por un interés pecuniario. Creí, sinceramente, que me había conquistado para que bajara la guardia y poder dejarme en la calle.
No fue tan así. El día que renuncié a la empresa, Arturo no quería aceptarme la renuncia – ya dije que Arturo era mi Jefe y que Jeremy también lo era ¿verdad? -. Me rogó que me quedara y que no firmara nada. Pero, yo me sentía tan mal, tan confundida, tan vulnerable que lo único que deseaba era salir e intentar partir todo de foja cero. Lo odie. Pero sangraba mi vida entera con ese odio.
Oh Dios... me acuerdo y me da pena. Más o menos un mes después de todo eso, de nuestra separación, la enfermedad de mi padre y mis desalojos, Arturo llegó a la librería. Hermoso todo él, me volvió a pedir que lo perdonara y que le diera la oportunidad de explicarse. Pero no. En serio que no quería escuchar nada. Solo quería que me dejara en paz. Me hacía mal verlo. Lo tenía enfrente mío, diciéndome que me amaba, que él se sentía un maldito patán, pero que deseaba que yo compartiera mi vida con él, aceptando su propia patanería. Antes de irse me dio un CD con algo en su interior y me dijo que cuando estuviera preparada para darle esa oportunidad de explicarse, escuchara el CD. Cuando se iba, sentí mi corazón destrozarse. Jamás en mi vida había sentido nada semejante. Dios Santo... no se lo doy a nadie. Fue fatal, solo en ese momento descubrí que realmente quería demasiado a Arturo Mollins. Recuerdo haber llegado a casa de Polin, haberme tomado algo fuerte y luego me lancé a llorar y a escribir. Más o menos un mes de mi vida, solo lo invertí en beber, llorar, maldecir, volver llorar más y escribir.
También a un mes de sucedido todo eso, mi querido hermano pequeño me convenció para fuese a hablar con Arturo. Magda, la hermana de Arturo, y Polin son muy amigos. Magda por una extraña razón me quiere mucho.
Durante ese tiempo que estuve lejos de Arturo mi ánimo no mejoraba, me sentía deprimida, no quería pensar en todo lo que viví con él porque rompía en llanto. Me dolía tanto, tanto. Más me dolía el orgullo, cuando los programas de farándula hablaban de la nueva conquista de Arturo: Katherine. La odio. La madre de Arturo la adora, mientras que a mí me detesta. Dice que pongo estúpido a Arturo. Tontería del porte de un buque, Arturo se comporta así de tonto porque quiere, yo nada que ver en ese estado. Dice que le estoy quitando a su hijo. Cómo así... esa señora me detesta de veras.
Un día recordé el CD y decidí escucharlo. Me dio ataque al notar que lo que Arturo había grabado era un tema de Simply Red “Your make me fell with new” y que me lo había dedicado. El tema es simplemente maravilloso. El corazón se me salió por la boca. En eso Polín me arrastró hasta el caserón de Arturo para que hablara de una buena vez con él.
Siempre que pretendo resumir las cosas que me pasan, termino escribiendo hojas, hojas y más hojas de algo que debería contar en un par de párrafos.
Sigo...
Cuando tuve a Arturo enfrente, no sé, creo que se me aclaró todo mucho más. Él creyó que yo lo escucharía, pero no sé... no quería saber nada más de nuestros problemas, dilemas, de nuestro extraño y bizarro pasado. Solo quería estar con él. Saber que no era perfecto como mis amigas dicen, que comete errores, que yo fui “víctima” de esos errores, que tiene sentimientos, que come pan, no sé... burradas varias, pero por alguna razón todas esas cosillas mínimas hacían que yo lo terminara amando mucho más de lo que pretendía en un comienzo. Ver lo que nadie más ha visto. Cometió un error, sí, pero... sentía que lo quería tanto, tanto que podría estar con él y volver a comenzar juntos aún sabiendo todo aquello.
Demás está decir que lo perdoné. Que volver a besarlo me devolvió más de la mitad del alma al cuerpo. Claro... no me hizo caso y aún a pesar de pedírselo en diversas formas me contó lo que realmente había sucedido con el departamento y la librería.
Después de bastantes semanas de tenerlo con el agua cortada, a modo de castigo, volvimos a estar y a vivir juntos.
Luego de unos días de haber vuelto a vivir juntos, pero ahora como pareja, mis padres hicieron un asado.... uuu... ese asado fue vivir por un par de horas en un verdadero infierno. Estuvo de Thriller. Diablos, que terrible. Mi Padre miraba con ojos de furia a Arturo, Claudio lo observaba como si fuese un agente encubierto, con los ojillos cerrados y atento a cada movimiento que hacía, mi cuñada no disimulaba los suspiros y las risitas eran tan fastidiosas que lograba que Claudio sospechara más de las sanas intenciones de mi Arturo. Y Polín... ugh... ¡Polín no paró de coquetearle!  En un momento, comenzamos a contar historias de nuestra niñez. A mi me avergonzaron con todas las estupideces que me hicieron pasar de niña, como la vez que Polín en venganza por haberle quitado un chicle (tenía frenillos, igual que yo) entró a la sala de clases y gritó frente a todo mi curso “Mi hermana tiene cara de poto”. No sé cómo dijo toda esa frase tan rápido. Por meses me apodaron “La cara de poto”. Yo, en venganza, conté la vez que en una fiesta de su curso (en la cual me mandaron de chaperona), Polín estalló de risa y se hizo caca en los pantalones. Iba en la mitad de la historia cuando de pronto Arturo, que estaba sentado al lado mío, pegó un salto y dijo “Uy”. Yo lo miré, extrañada, él me dijo “creo que se equivocó”. Polín se reía en forma tímida y Arturo se sobaba la canilla. Menudo tarado mi hermano chico que pretendía darme una patada a mí, para que me callara y se la dio a mi novio. Esa es mi family... ruego a Dios que nadie más nos invite a nada más. Es realmente un estrés inaudito.
Y bueh... acá estoy. Son las 00:05 y el sueño me ataca. Arturo está lavándose los dientes para venir a acostarse. Llegó tarde de la oficina. Está cansado, pero... ha salido del baño y se seca las manos en la toalla. Me sonríe. Camina varonilmente hasta la cama... y... amm... si, se tira y... mmm… como malditamente siempre hace se me queda mirando con cara de risa. Me pone nerviosa cuando hace eso.
- ¿Te falta mucho?
- Más o menos...
- De qué es...
- Hablo de ti...
- ¿Cosas buenas o cosas malas?
- Buenas y malas... acabo de escribir lo del Asado de mis padres.
- Ah... - se ríe -, estuvo entretenido.
- No mientas. Fue estresante.
- Si, si – se ríe más – estuvo potente. Pensé que le agradaría más a tu padre después de devolverte todo.
- Ya hablamos eso...
- Si, si. Me odia porque eres mía, ahora.
- No soy tuya, pero estamos juntos. Como pareja. Conviviendo.
- Pero – me dice mientras se sienta y me rodea con sus brazos -, tu sabes que quiero que seas mía ¿verdad? Completa y legalmente mía...
- No quiero eso...
- ¿No te anima la idea de ver unas pequeñas y revoltosas Yiyi corretear por el departamento?
- ¿Más "yoes"?... mm... Arturo, en serio, tengo que terminar de escribir esta hoja y luego dormirme. Tengo sueño. Estoy cansada...
- Cómo me cambias el tema ¿eh? Ok... termina de trabajar entonces... de qué hablarás ahora.
- No sé... quizás de la suciedad que me hiciste el fin de semana pasado – miento. Las frases “legalmente” y “revoltosas Yiyi corretear por del departamento” me han provocado un grado de acidez especialmente extraño. 
- Si... - se lleva los dedos a los labios y noto ese brillo picarón que se le pone cuando quiere portarse mal –. Podríamos repetirlo... - pensé que jamás me lo pediría. La acidez sigue, pero la imagen de Arturo haciéndome cosillas entretenidas y malas desvanece cualquier escena dantesca de mi mente libre. 
- No sé, no sé... - me hago de rogar – estuvo raro... recuerdo poco...
- ¿Poco?
- Si, poco...
- Ves... con mayor razón – se sienta y me besa en el cuello. Me mata cuando hace eso. En serio que me mata – deberíamos repetirlo...
- ¿Tu crees? - digo con cara de inocencia.
- Lo creo fervientemente, mi gatita exquisita – Arturo ha dejado de ser Arturo y ha pasado a convertirse en un sexy pulpo.
- Ya buen......... qwrrrrrrrrrrraa ddddddddddddv few raaaaa 444444444444444444444
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Bss para todas y a esperar... en un futuro lejano, la aventura podría volver a comenzar. 
¡Las quiero mucho a todas!
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4 comentarios:

  1. Wow! Ésto estuvo increíble! Como te he extrañado yiyi!! Que bueno saber de ti! Y un consejo la maternidad no es mala cosa! Así que anímate no te vas a arrepentir! Jejejejejeje saludos a meche!!

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  2. Como te extrañé Yiyi, suerte que volviste. Sos una genia.!!!!

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  3. Que locura con ese par eh?
    Pues quiero lo legal jejeje
    Queremos Matri !!!

    Como te extrañamos Yiyi :)

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